 
La persona encargada de diagnosticar la roncopatía puede ser un otorrinolaringólogo o el médico de cabecera, aunque probablemente, por norma general, la persona que informa al paciente del problema es la pareja, obligada a sufrir una especie de tortura diaria.
Incluso aunque no se produzcan apneas obstructivas (llamadas también apneas del sueño o apneas nocturnas), el paciente que ronca presenta una dificultad aumentada del paso del aire a las primeras vías respiratorias. Esta situación está asociada a un mayor riesgo de trastornos cardíacos, circulatorios y neurológicos (aumento de la tensión arterial y pulmonar, crisis de hipertensión, arritmias cardíacas, infartos y hemorragias cerebrales).
Si en la provocación del ronquido siempre existe una dificultad en la respiración, no puede considerarse que este problema se limite únicamente a la zona del paladar blando.
Otras causas relacionadas con el ronquido nocturno y las dificultades en la respiración pueden estar relacionadas con problemas como:
- Desviación del tabique nasal
- Doble mentón y adiposidad localizada en la cara y el cuello
- Hipertrofia de los huesos turbinados
Por lo tanto, en estos casos puede ser útil una intervención de cirugía plástica combinada con la uvulofaringopalatoplastia láser.
Las soluciones quirúrgicas propuestas en estos casos en combinación con el tratamiento láser contra la roncopatía auténtica (uvulofaringopalatoplastia) pueden ser la rinoseptoplastia para la corrección del tabique nasal, la eliminación de los depósitos adiposos con una pequeña liposucción del cuello y una breve intervención con láser para solucionar el excesivo desarrollo de los huesos turbinados.
Se debe señalar que cuanto antes se efectúe el diagnóstico, antes se podrá iniciar el tratamiento: una roncopatía curada a tiempo reducirá los daños y regalará más noches tranquilas y en silencio.
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